La verdad que da risa

El difunto Fidel
Autor:
Teresa Dovalpage
Editorial: Iduna
Miami, 2010

Reseña por Mickey Garrote

La verdad que da risa es la última novela de Teresa Dovalpage, El difunto Fidel. ¿Estamos ante la obra más cómica de la autora? La verdad es que uno se la pasa riéndose con el cuento. Y el cuento es la pura verdad de una familia disfuncional del exilio cubano de Miami. ¿Existen familias de exiliados que no sean disfuncionales?


La obra, a veces bilingüe, a veces teatro, pero siempre llena de humor, trata de una historia pocas veces contada, tocando puntos neurálgicos de los que se llaman exiliados y que residen en el sur de la Florida. “Miami tiene más castas que la India”  comenta el protagonista de esta obra que tiene unas 90 páginas… Y qué refrescante es leerse unas 90 páginas escritas por una cubana, sobre el tema cubano, sobre el exilio, y que apenas, si acaso, mencione la política. Ya sólo con eso basta para leerse la obra.

El difunto Fidel…¿Cómo con ese título la novela no va a ser política? Y es que el titulo aparenta, alude a la realidad política del ámbito cubano, pero no es ésa la realidad en cuestión. Se trata de la vida y muerte de Fidel Carballo, 49 años, casado, con dos hijos y querida —su secretaria, por supuesto. Fidel en Cuba es Philip en Miami, dirigente en la isla y hombre de negocios en el exilio. Cabeza de familia y de empresa de bienes raíces, la vida lo ha llevado a cambiarse el nombre y el color, según las circunstancias.

En un giro del destino la confortable existencia de sus seres queridos, y la suya, se ven amenazadas. La crisis económica global ha tocado su puerta, las casas no se venden y los cheques no tienen fondos. ¿Cómo mantenerle el extravagante estilo de vida a su señora, que desde que llegó al exilio no sabe lo que es trabajar, que vive en casa con piscina, maneja un Lexus, y malgasta el dinero en su gato “Fluff”, a quien ella llama “Flo”? ¿Cómo seguir manteniendo a su hija feminista, madre de su nieta por vía de la inseminación artificial? ¿Y qué del futuro de su único hijo gay, que acaba de salir del closet? ¿Y qué va a pasar con su secretaria, su amor en la oficina? ¿Qué va a pasar con el sueldo que viene debiéndole a ella, y no hay forma de que se lo pueda pagar? ¿Será la solución a todo un accidente que traiga la muerte, y con ella el cobro de una póliza de seguro?

Ocho sesiones con una médium dominicana, propietaria de una botánica ubicada cerca del Versailles Restaurant de Miami, despojan este drama con trasfondo de Sueño Americano, asimilación, y alienación.

El difunto Fidel, una historia dura, si no fuera tan cómica.

Esta reseña apareció originalmente en la revista Cañasanta. La autora Teresa Dovalpage mantiene el blog Una guía para escritores.

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