El profesor que «mató» al alumno de Traducción

Pablo Muñoz Sánchez

Hace poco me llegó un correo de una persona que, por desgracia, me relataba algo que ya me habían contado otros tiempo atrás. Resulta que el chico estaba un poco desmotivado, pero no por no encontrar trabajo (que también), sino porque sus profesores del máster se habían centrado en enseñar sus asignaturas a la par que les decía a sus alumnos que era muy difícil conseguir trabajo de traductor y que todo funciona por enchufismo. Y que aun así, las tarifas eran una miseria.

Y me dio mucha rabia. Sí, hay tarifas de miseria, pero también las hay muy dignas y más que dignas (mira esto; a mí me queda para eso, pero no me quejo). Sí, no todo el mundo encuentra trabajo sin experiencia y hay quien se dedica a otra cosa que no tiene que ver con los idiomas siquiera. Sí, hay quien consigue trabajos que no se merece gracias al enchufismo, pero son los menos (ojo, otra cosa son contactos que tú consigues y que cuidas).

Pero nunca, nunca se debería generalizar sobre algo tan delicado.

Aparte de conocimientos, un profesor debe transmitir ilusión

Aunque mi docencia siempre está muy concentrada en sesiones más o menos intensivas, mi objetivo al dar clase no es solo transmitir mi experiencia, sino ser un guía para que los alumnos sepan estar preparados para la realidad profesional y sepan siempre defender sus argumentos. Al fin y al cabo, yo solo soy un traductor que puede tener cierta experiencia, pero otros pueden saber más que yo o hacerlo mejor que yo. Sé más por «viejo» que por «ser bueno».

Sin embargo, a mí lo que más me interesa no es solo que el alumno aprenda. Lo que de verdad me motiva al estar delante de unos estudiantes es hacerles despertar su curiosidad, sus ganas de hacer cosas, sus ganas de demostrar lo que valen (ya sabes: investiga, experimenta, traduce, aprende). Esto quizás se nota más en las conferencias que doy, porque solo tengo media o una hora para ilusionar a los asistentes; además, el formato no se presta a demasiada interactividad.

A veces lo consigo, otras veces no. Nadie es perfecto. Pero me alegra ver que sigue habiendo personas atentas a lo que les digo y que sé que más adelante me superarán.

Todo el mundo tiene problemas: no causes más

Familia, amigos, parejas… Cada uno tiene su propia historia personal. A veces un alumno estará de subidón, otras veces de bajón. Eso también le pasa al profesor aunque no se pueda palpar. Nosotros también tenemos problemas familiares, nos dejan nuestras parejas, tenemos peleas con amigos. Pero somos profesionales y nos debemos a los alumnos.

Por tanto, no sé qué demonios se le pasa a un profesor para decirles a sus alumnos de Traducción e Interpretación (o la carrera que sea) que tienen un futuro muy negro, que no van a cobrar una mierda o que no van a llegar a ningún lado.

Hay muchos que en realidad no acaban como traductores o intérpretes, pero eso es porque en realidad nuestra carrera nos prepara para muchas cosas. Además, no todo el mundo está preparado para trabajar a los ritmos de una empresa o agencia de traducción o para ser autónomo y lidiar con todos los problemas que también eso conlleva (que alguna cosilla malilla también tiene).

Yo puedo tener un mal día o estar un poco tristecillo por lo que sea. Pero jamás se me ocurriría decirles a mis alumnos que la llevan clara. ¿Qué les va a costar? ¿Que a lo mejor tienen que hacer otra cosa hasta que llegan a su meta? Eso puede.

Pero arrebatarles la ilusión, eso nunca.

Hacia adelante, nunca hacia atrás

Si eres todavía un alumno, aprende de tus profesores, pero no te fíes de los que te lo pintan todo tan mal (por fortuna son realidad pocos). Si estás empezando y no encuentras tu camino todavía, recuerda el viaje del héroe. Tarde o temprano encontrarás tu camino, incluso si no es en el mundo de la traducción o la interpretación.

Y si eres un profesor o aspirante a profesor, transmite conocimientos, pero también ilusión. Saca el talento de tus alumnos y no tengas miedo de que te superen.

Pablo Muñoz Sánchez es un traductor inglés > español radicado en España, con más de 8 años de experiencia especializado en localización de videojuegos y software. También es cofundador de Traduversia, una plataforma de cursos online para traductores, y mantiene un blog sobre la traducción, Algo más que traducir.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *