Profesor de Universidad de York tendrá que regresar a Costa Rica por tener un hijo diferente

Leonora Chapman

Felipe MontoyaEl Secretario General de la ONU, Ban Ki-moon, ha expresado en su mensaje con ocasión del Día Mundial del Síndrome de Down, el 21 de marzo de 2013, que: “en la vida laboral, los estereotipos contra las personas con síndrome de Down a menudo significan que se les niegan oportunidades de formación profesional y su derecho al trabajo. En el ámbito político y público, a las personas con síndrome de Down y otras personas con discapacidad intelectual se les suele privar de su derecho a votar y participar plenamente en el proceso democrático”.

El síndrome de Down puede ser origen de situaciones muy complejas para las personas y las familias. Este es uno de esos casos.

Una familia de Costa Rica está dejando Toronto después de tres años en Canadá porque los funcionarios de inmigración dicen que su hijo con síndrome de Down es una carga para los contribuyentes.

A pesar de que están saliendo del país, todavía están luchando contra lo que ellos llaman una legislación medieval y bárbara, porque creen que puede ayudar a otras familias.

Felipe Montoya y Alejandra García-Prieto han estado tratando de obtener la residencia permanente en Canadá desde que se mudaron a Toronto hace tres años con sus dos hijos adolescentes para que Montoya pudiera continuar enseñando estudios ambientales en la Universidad York.

Sin embargo, funcionarios de inmigración se han negado a dar la luz verde a su solicitud porque su hijo de 13 años de edad, Nico, tiene síndrome de Down.

“Nuestra lucha es más una cuestión de principios”, dijo Montoya a la radio pública CBC.

Montoya recordó que la primera vez que trabajó en la Universidad York, el responsable de la contratación internacional le advirtió que podría encontrarse en problemas para obtener la residencia permanente debido a la condición de Nico, pero pensó que debía haber oído mal.

“Él fue identificado únicamente a causa de su identidad genética”, explicó. “La única diferencia es que tiene una condición genética que lo hace diferente.”

García-Prieto dijo que es “muy, muy devastador” para ella experimentar un proceso que a su juicio es injusto.

“Las personas con síndrome de Down son víctimas de un estigma”, dijo. “Es sólo papeles, ellos no conocen a la persona.”

La pareja dijo que esto está en contradicción con la Carta Canadiense de Derechos y Libertades, que prohíbe la discriminación por motivos de discapacidad.

Los cuatro miembros de la familia regresarán de nuevo a Costa Rica en junio, pero Montoya tiene previsto seguir discutiendo el tema públicamente.

Este artículo apareció originalmente en Radio Canada International.

Se ha iniciado una petición en apoyo a la justicia para la familia Montoya, la cual se puede firmar en línea haciendo clic aquí.

También existe una petición para derogar la ley discriminatoria contra personas con discapacidades, la cual se puede firmar en línea haciendo clic aquí.

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