{"id":1160,"date":"2007-04-15T13:28:30","date_gmt":"2007-04-15T13:28:30","guid":{"rendered":"https:\/\/dialogos.ca\/?p=1160"},"modified":"2012-08-23T13:32:24","modified_gmt":"2012-08-23T13:32:24","slug":"los-dos-soras","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dialogos.ca\/es\/2007\/04\/los-dos-soras\/","title":{"rendered":"Los dos soras"},"content":{"rendered":"<p><strong>C\u00e9sar Vallejo<\/strong><\/p>\n<p>Vagando sin rumbo, Juncio y Analquer, de la tribu de los soras, arribaron a valles y altiplanos situados a la margen del Urubamba, donde aparecen las primeras poblaciones civilizadas de Per\u00fa.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>En Piquillacta, aldea marginal del gran r\u00edo, los dos j\u00f3venes salvajes permanecieron toda una tarde. Se sentaron en las tapias de una r\u00faa, a ver pasar a las gentes que iban y ven\u00edan de la aldea. Despu\u00e9s, se lanzaron a caminar por las calles, al azar. Sent\u00edan un bienestar inefable, en presencia de las cosas nuevas y desconocidas que se les revelaban: las casas blanqueadas, con sus enrejadas ventanas y sus tejados rojos: la charla de dos mujeres, que mov\u00edan las manos alegando o escarbaban en el suelo con la punta del pie completamente absorbidas: un viejecito encorvado, calent\u00e1ndose al sol, sentado en el quicio de una puerta, junto a un gran perrazo blanco que abr\u00eda la boca, tratando de cazar moscas\u2026 Los dos seres palpitaban de jubilosa curiosidad, como fascinados por el espect\u00e1culo de la vida de pueblo, que nunca hab\u00edan visto. Singularmente Juncio experimentaba un deleite indecible. Analquer estaba mucho m\u00e1s sorprendido. A medida que penetraban al coraz\u00f3n de la aldea empez\u00f3 a azorarse, presa de un pasmo que le aplastaba por entero. Las numerosas calles, entrecruzadas en varias direcciones, le hac\u00edan perder la cabeza. No sab\u00eda caminar este Analquer. Iba por en medio de la calzada y sesgueaba al acaso, por todo el ancho de la calle, chocando con las paredes y a\u00fan con los transe\u00fantes.<\/p>\n<p>-\u00bfQu\u00e9 cosa? \u2013 exclamaban las gentes-. Qu\u00e9 indios tan est\u00fapidos. Parecen unos animales.<\/p>\n<p>Analquer no les hac\u00eda caso. No se daba cuenta de nada. Estaba completamente fuera de s\u00ed. Al llegar a una esquina, segu\u00eda de frente siempre, sin detenerse a escoger la direcci\u00f3n m\u00e1s conveniente. A menudo, se paraba ante una puerta abierta, a mirar una tienda de comercio o lo que pasaba en el patio de una casa. Juncio lo llamaba y lo sacud\u00eda por el brazo, haci\u00e9ndole volver de su confusi\u00f3n y aturdimiento. Las gentes, llamadas a sorpresa, se reun\u00edan en grupos a verlos:<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/dialogos.ca\/wp-content\/uploads\/2012\/08\/Soras.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-1161\" title=\"Soras\" src=\"https:\/\/dialogos.ca\/wp-content\/uploads\/2012\/08\/Soras-300x198.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"198\" srcset=\"https:\/\/dialogos.ca\/wp-content\/uploads\/2012\/08\/Soras-300x198.jpg 300w, https:\/\/dialogos.ca\/wp-content\/uploads\/2012\/08\/Soras.jpg 356w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>-\u00bfQui\u00e9nes son?<br \/>\n-Son salvajes del Amazonas.<br \/>\n-Son dos criminales, escapados de una c\u00e1rcel.<br \/>\n-Son curanderos del mal del sue\u00f1o.<br \/>\n-Son dos brujos.<br \/>\n-Son descendientes de los Incas.<\/p>\n<p>Los ni\u00f1os empezaron a seguirles.<\/p>\n<p>-Mam\u00e1-refer\u00edan los peque\u00f1os con asombro-, tienen unos brazos muy fuertes y est\u00e1n siempre alegres y ri\u00e9ndose.<\/p>\n<p>Al cruzar por la plaza, Juncio y Analquer penetraron a la iglesia, donde ten\u00edan lugar unos oficios religiosos. El templo aparec\u00eda profundamente iluminado y gran n\u00famero de fieles llenaban la nave. Los soras y los ni\u00f1os que les segu\u00edan, avanzaron descubiertos, por el lado de la pila de agua bendita, deteni\u00e9ndose junto a una hornacina de yeso.<\/p>\n<p>Trat\u00e1base de un servicio de difuntos. El altar mayor se hallaba cubierto de pa\u00f1os y crespones salpicados de letreros, cruces y dolorosas alegor\u00edas en plata. En el centro de la nave aparec\u00eda el sacerdote, revestido de casulla de plata y negro, mostrando una gran cabeza calva, cubierta en su vig\u00e9sima parte por el solideo. Lo rodeaban varios ac\u00f3litos, ante un improvisado altar, donde le\u00eda con m\u00edstica unci\u00f3n los responsos, en un facistol de hojalata. Desde un coro invisible, le respond\u00eda un maestro cantor, con voz de bajo profundo, mon\u00f3tona y llorosa.<\/p>\n<p>Apenas son\u00f3 el canto sagrado, poblando de confusas resonancias el templo, Juncio se ech\u00f3 a re\u00edr, pose\u00eddo de un j\u00fabilo irresistible. Los ni\u00f1os, que no apartaban un instante los ojos de los soras, pusieron una cara de asombro. Una aversi\u00f3n repentina sintieron por ellos, aunque Analquer, en verdad, no se hab\u00eda re\u00eddo y, antes bien, se mostraba estupefacto ante aquel espect\u00e1culo que, en su alma de salvaje, tocaba los l\u00edmites de lo maravilloso. Mas Juncio segu\u00eda riendo. El canto sagrado, las luces en los altares, el recogimiento profundo de los fieles, la claridad del sol penetrando por los ventanales a dejar chispas, halos y colores en los vidrios y en el metal de las molduras y de las efigies, todo hab\u00eda cobrado ante sus sentidos una gracia adorable, un encanto tan fresco y hechizador, que le colmaba de bienestar, elev\u00e1ndolo y haci\u00e9ndolo ligero, ingr\u00e1vido y alado, sacudi\u00e9ndole, haci\u00e9ndole cosquillas y despertando una vibraci\u00f3n incontenible en sus nervios. Los ni\u00f1os, contagiados, por fin, de la alegr\u00eda candorosa y radiante de Juncio, acabaron tambi\u00e9n por re\u00edr, sin saber por qu\u00e9.<\/p>\n<p>Vino el sacrist\u00e1n y, persigui\u00e9ndoles con un carrizo, los arroj\u00f3 del templo. Un individuo del pueblo, indignado por las risas de los ni\u00f1os y los soras, se acerc\u00f3 enfurecido.<br \/>\n-Imb\u00e9ciles. \u00bfDe qu\u00e9 se r\u00eden? Blasfemos. Oye \u2013 le dijo a uno de los peque\u00f1os \u2018\u00bfde qu\u00e9 te r\u00edes, animal?<\/p>\n<p>El ni\u00f1o no supo qu\u00e9 responder. El hombre le cogi\u00f3 por un brazo y se lo oprimi\u00f3 brutalmente, rechinando los dientes de rabia, hasta hacerle crujir los huesos. A la puerta de la iglesia se form\u00f3 un tumulto popular contra Juncio y Analquer.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>-Se han re\u00eddo- exclamaba iracundo el pueblo-. Se han re\u00eddo en el templo. Eso es insoportable. Una blasfemia sin nombre\u2026<\/p>\n<p>Y entonces vino un gendarme y se llev\u00f3 a la c\u00e1rcel a los dos soras.<\/p>\n<p><em>Cesar Vallejo naci\u00f3 en el pueblo andino de Santiago de Chuco en 1892 en una gran familia de sangre india y espa\u00f1ola. Sus presentaciones compasivas y conmovedoras de las dificultades que enfrentan los ind\u00edgenas de Per\u00fa tuvieron una gran influencia sobre muchos autores de consciencia social en Am\u00e9rica Latina. <\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>C\u00e9sar Vallejo Vagando sin rumbo, Juncio y Analquer, de la tribu de los soras, arribaron a valles y altiplanos situados a la margen del Urubamba, donde aparecen las primeras poblaciones civilizadas de Per\u00fa.<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2},"jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[9],"tags":[],"class_list":["post-1160","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-lit-hispana"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.8 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Los dos soras - Di\u00e1logos<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/dialogos.ca\/es\/2007\/04\/los-dos-soras\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Los dos soras - Di\u00e1logos\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"C\u00e9sar Vallejo Vagando sin rumbo, Juncio y Analquer, de la tribu de los soras, arribaron a valles y altiplanos situados a la margen del Urubamba, donde aparecen las primeras poblaciones civilizadas de Per\u00fa.\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/dialogos.ca\/es\/2007\/04\/los-dos-soras\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Di\u00e1logos\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/DialogosInterculturalServices\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2007-04-15T13:28:30+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2012-08-23T13:32:24+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/dialogos.ca\/wp-content\/uploads\/2012\/08\/Soras-300x198.jpg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"di\u00e1logos\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"di\u00e1logos\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"5 minutes\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/dialogos.ca\\\/es\\\/2007\\\/04\\\/los-dos-soras\\\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/dialogos.ca\\\/es\\\/2007\\\/04\\\/los-dos-soras\\\/\"},\"author\":{\"name\":\"di\u00e1logos\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/dialogos.ca\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/ee54b54565eded729000f79f6b337905\"},\"headline\":\"Los dos soras\",\"datePublished\":\"2007-04-15T13:28:30+00:00\",\"dateModified\":\"2012-08-23T13:32:24+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/dialogos.ca\\\/es\\\/2007\\\/04\\\/los-dos-soras\\\/\"},\"wordCount\":990,\"commentCount\":0,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/dialogos.ca\\\/#organization\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/dialogos.ca\\\/es\\\/2007\\\/04\\\/los-dos-soras\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/dialogos.ca\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2012\\\/08\\\/Soras-300x198.jpg\",\"articleSection\":[\"Literatura hispana\"],\"inLanguage\":\"es-ES\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/dialogos.ca\\\/es\\\/2007\\\/04\\\/los-dos-soras\\\/#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/dialogos.ca\\\/es\\\/2007\\\/04\\\/los-dos-soras\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/dialogos.ca\\\/es\\\/2007\\\/04\\\/los-dos-soras\\\/\",\"name\":\"Los dos soras - Di\u00e1logos\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/dialogos.ca\\\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/dialogos.ca\\\/es\\\/2007\\\/04\\\/los-dos-soras\\\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/dialogos.ca\\\/es\\\/2007\\\/04\\\/los-dos-soras\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/dialogos.ca\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2012\\\/08\\\/Soras-300x198.jpg\",\"datePublished\":\"2007-04-15T13:28:30+00:00\",\"dateModified\":\"2012-08-23T13:32:24+00:00\",\"inLanguage\":\"es-ES\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/dialogos.ca\\\/es\\\/2007\\\/04\\\/los-dos-soras\\\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es-ES\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/dialogos.ca\\\/es\\\/2007\\\/04\\\/los-dos-soras\\\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\\\/\\\/dialogos.ca\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2012\\\/08\\\/Soras-300x198.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/dialogos.ca\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2012\\\/08\\\/Soras-300x198.jpg\"},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/dialogos.ca\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/dialogos.ca\\\/\",\"name\":\"Di\u00e1logos\",\"description\":\"Intercultural Services\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/dialogos.ca\\\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/dialogos.ca\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es-ES\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/dialogos.ca\\\/#organization\",\"name\":\"Di\u00e1logos Intercultural Services\",\"url\":\"https:\\\/\\\/dialogos.ca\\\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es-ES\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/dialogos.ca\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/dialogos.ca\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2016\\\/12\\\/Dialogos.png\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/dialogos.ca\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2016\\\/12\\\/Dialogos.png\",\"width\":340,\"height\":95,\"caption\":\"Di\u00e1logos Intercultural Services\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/dialogos.ca\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\"},\"sameAs\":[\"https:\\\/\\\/www.facebook.com\\\/DialogosInterculturalServices\",\"https:\\\/\\\/x.com\\\/DialogosTrans\",\"https:\\\/\\\/ca.linkedin.com\\\/pub\\\/martin-boyd\\\/3\\\/b7a\\\/b94\"]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/dialogos.ca\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/ee54b54565eded729000f79f6b337905\",\"name\":\"di\u00e1logos\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es-ES\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/b42a850ae7c35001147ce2c98fa9d77a882fbc4ca6f30fd5b8b36f32dc1dec56?s=96&d=mm&r=g\",\"url\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/b42a850ae7c35001147ce2c98fa9d77a882fbc4ca6f30fd5b8b36f32dc1dec56?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/b42a850ae7c35001147ce2c98fa9d77a882fbc4ca6f30fd5b8b36f32dc1dec56?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"di\u00e1logos\"}}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Los dos soras - Di\u00e1logos","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/dialogos.ca\/es\/2007\/04\/los-dos-soras\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Los dos soras - Di\u00e1logos","og_description":"C\u00e9sar Vallejo Vagando sin rumbo, Juncio y Analquer, de la tribu de los soras, arribaron a valles y altiplanos situados a la margen del Urubamba, donde aparecen las primeras poblaciones civilizadas de Per\u00fa.","og_url":"https:\/\/dialogos.ca\/es\/2007\/04\/los-dos-soras\/","og_site_name":"Di\u00e1logos","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/DialogosInterculturalServices","article_published_time":"2007-04-15T13:28:30+00:00","article_modified_time":"2012-08-23T13:32:24+00:00","og_image":[{"url":"https:\/\/dialogos.ca\/wp-content\/uploads\/2012\/08\/Soras-300x198.jpg","type":"","width":"","height":""}],"author":"di\u00e1logos","twitter_misc":{"Escrito por":"di\u00e1logos","Tiempo de lectura":"5 minutes"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/dialogos.ca\/es\/2007\/04\/los-dos-soras\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/dialogos.ca\/es\/2007\/04\/los-dos-soras\/"},"author":{"name":"di\u00e1logos","@id":"https:\/\/dialogos.ca\/#\/schema\/person\/ee54b54565eded729000f79f6b337905"},"headline":"Los dos soras","datePublished":"2007-04-15T13:28:30+00:00","dateModified":"2012-08-23T13:32:24+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/dialogos.ca\/es\/2007\/04\/los-dos-soras\/"},"wordCount":990,"commentCount":0,"publisher":{"@id":"https:\/\/dialogos.ca\/#organization"},"image":{"@id":"https:\/\/dialogos.ca\/es\/2007\/04\/los-dos-soras\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/dialogos.ca\/wp-content\/uploads\/2012\/08\/Soras-300x198.jpg","articleSection":["Literatura hispana"],"inLanguage":"es-ES","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["https:\/\/dialogos.ca\/es\/2007\/04\/los-dos-soras\/#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/dialogos.ca\/es\/2007\/04\/los-dos-soras\/","url":"https:\/\/dialogos.ca\/es\/2007\/04\/los-dos-soras\/","name":"Los dos soras - Di\u00e1logos","isPartOf":{"@id":"https:\/\/dialogos.ca\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/dialogos.ca\/es\/2007\/04\/los-dos-soras\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/dialogos.ca\/es\/2007\/04\/los-dos-soras\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/dialogos.ca\/wp-content\/uploads\/2012\/08\/Soras-300x198.jpg","datePublished":"2007-04-15T13:28:30+00:00","dateModified":"2012-08-23T13:32:24+00:00","inLanguage":"es-ES","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/dialogos.ca\/es\/2007\/04\/los-dos-soras\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es-ES","@id":"https:\/\/dialogos.ca\/es\/2007\/04\/los-dos-soras\/#primaryimage","url":"https:\/\/dialogos.ca\/wp-content\/uploads\/2012\/08\/Soras-300x198.jpg","contentUrl":"https:\/\/dialogos.ca\/wp-content\/uploads\/2012\/08\/Soras-300x198.jpg"},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/dialogos.ca\/#website","url":"https:\/\/dialogos.ca\/","name":"Di\u00e1logos","description":"Intercultural Services","publisher":{"@id":"https:\/\/dialogos.ca\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/dialogos.ca\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es-ES"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/dialogos.ca\/#organization","name":"Di\u00e1logos Intercultural Services","url":"https:\/\/dialogos.ca\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es-ES","@id":"https:\/\/dialogos.ca\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/dialogos.ca\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/Dialogos.png","contentUrl":"https:\/\/dialogos.ca\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/Dialogos.png","width":340,"height":95,"caption":"Di\u00e1logos Intercultural Services"},"image":{"@id":"https:\/\/dialogos.ca\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/DialogosInterculturalServices","https:\/\/x.com\/DialogosTrans","https:\/\/ca.linkedin.com\/pub\/martin-boyd\/3\/b7a\/b94"]},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/dialogos.ca\/#\/schema\/person\/ee54b54565eded729000f79f6b337905","name":"di\u00e1logos","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es-ES","@id":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/b42a850ae7c35001147ce2c98fa9d77a882fbc4ca6f30fd5b8b36f32dc1dec56?s=96&d=mm&r=g","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/b42a850ae7c35001147ce2c98fa9d77a882fbc4ca6f30fd5b8b36f32dc1dec56?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/b42a850ae7c35001147ce2c98fa9d77a882fbc4ca6f30fd5b8b36f32dc1dec56?s=96&d=mm&r=g","caption":"di\u00e1logos"}}]}},"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p45YGu-iI","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dialogos.ca\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1160","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dialogos.ca\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dialogos.ca\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dialogos.ca\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dialogos.ca\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1160"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dialogos.ca\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1160\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dialogos.ca\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1160"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dialogos.ca\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1160"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dialogos.ca\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1160"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}