{"id":1276,"date":"2007-11-15T21:37:17","date_gmt":"2007-11-15T21:37:17","guid":{"rendered":"https:\/\/dialogos.ca\/?p=1276"},"modified":"2012-08-25T00:56:10","modified_gmt":"2012-08-25T00:56:10","slug":"las-lagrimas-de-la-malinche","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dialogos.ca\/es\/2007\/11\/las-lagrimas-de-la-malinche\/","title":{"rendered":"Las l\u00e1grimas de la Malinche"},"content":{"rendered":"<p><strong>Martin Boyd<\/strong><\/p>\n<p>En la Cuidad de M\u00e9xico, viv\u00edamos en un departamento sobre la Calle de la Higuera en la colonia de Coyoac\u00e1n, una callecita que corr\u00eda entre el traj\u00edn de la famosa Plaza Hidalgo con su mir\u00edada de vendedores de chucher\u00edas, organilleros y c\u00f3micos callejeros y un parquecito tranquilo y sombreado que se llama \u201cLa Conchita\u201d. Muchos domingos por la tarde, para escapar de la locura del centro de Coyoac\u00e1n del fin de semana \u2013 cuando toda la zona se llenaba de turistas que ven\u00edan a visitar la famosa Casa Azul de Frida Kahlo, o comprar recuerdos en el mercado al aire libre, o simplemente absorber el ambiente de una de las m\u00e1s antiguas zonas del M\u00e9xico colonial \u2013 Paulina y yo \u00edbamos a sentarnos en una de las bancas en La Conchita, a tomar refugio al lado de su antigua capilla y respirar la tranquilidad casi sopor\u00edfera de este solemne sitio. Una vez, mientras nos sent\u00e1bamos contemplando los \u00faltimos rayos del sol que se filtraban por las ramas de los grandes \u00e1rboles ancianos del parque, me imagin\u00e9 o\u00edr una d\u00e9bil voz en el susurro de las hojas, como el llanto de una mujer de luto. Volte\u00e9 la cabeza a buscar la mujer que lloraba, pero no hab\u00eda nadie. En seguida el sonido ces\u00f3, e iba a descartarla como producto de mi imaginaci\u00f3n cuando Paulina me volte\u00f3 y me pregunt\u00f3 si hab\u00eda o\u00eddo el sonido de una se\u00f1ora llorando.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>Algunos d\u00edas despu\u00e9s, hice menci\u00f3n de nuestra experiencia a don Hern\u00e1n, un vecino en nuestra privada que llevaba m\u00e1s de cincuenta a\u00f1os en Coyoac\u00e1n. \u00c9l asinti\u00f3 con la cabeza y me dijo con la franqueza t\u00edpica de los mexicanos cuando hablan de los asuntos metaf\u00edsicos: &#8211; Era La Malinche lo que ustedes oyeron.<\/p>\n<p>&#8211; \u00bfLa Malinche?<\/p>\n<p>&#8211; S\u00ed, joven. La Malinche era la amante de mi tocayo, Hern\u00e1n Cort\u00e9s, y la mam\u00e1 del primer mestizo, Mart\u00edn Cort\u00e9s. Vivi\u00f3 sus \u00faltimos a\u00f1os en una casa all\u00e1 enfrente de la Conchita. Todav\u00eda est\u00e1 all\u00e1, usted la puede ver, la casa grande en la esquina de la Higuera donde hoy vive un pintor. Era una de los primeros edificios de Coyoac\u00e1n. Y all\u00e1 vivi\u00f3 La Malinche con su chiquito Mart\u00edn. Luego se lo llevaron a su hijo a Espa\u00f1a, y la Malinche se qued\u00f3 sin hijo. Por eso se puso a llorar, y sigue llorando a\u00fan, llorando por el hijo que le robaron. Por eso tambi\u00e9n muchos la llaman la Llorona. Fue ella a la que ustedes oyeron.<\/p>\n<p>Esta explicaci\u00f3n de don Hern\u00e1n me sorprendi\u00f3. Ya conoc\u00eda bastante bien la historia de La Malinche \u2013 era un personaje que me intrigaba mucho cuando estudi\u00e9 la historia mexicana antes de visitar M\u00e9xico la primera vez \u2013 pero nunca me hab\u00eda dado cuenta de que ahora yo viv\u00eda en la misma calle donde ella hab\u00eda pasado sus \u00faltimos a\u00f1os. La Malinche era una joven ind\u00edgena regalada al conquistador espa\u00f1ol Hern\u00e1n Cort\u00e9s por los caciques de Tabasco. Su conocimiento de n\u00e1huatl, el idioma de los aztecas, la convirti\u00f3 en la int\u00e9rprete oficial entre los aztecas y los espa\u00f1oles. Y casi cinco siglos despu\u00e9s, La Malinche es el s\u00edmbolo arquet\u00edpico de la traici\u00f3n contra la patria mexicana, hasta tal grado que el t\u00e9rmino \u201cmalinchismo\u201d es un insulto que se suele utilizar para referirse a cualquiera tendencia de preferir lo extranjero sobre lo mexicano. La Malinche es la gran traidora de la historia mexicana, la desgraciada que vendi\u00f3 su patria a los invasores espa\u00f1oles. Por eso, no se encuentra ning\u00fan monumento que celebra su papel en la creaci\u00f3n de M\u00e9xico, y su casa en Coyoac\u00e1n queda en el anonimato.<\/p>\n<div id=\"attachment_1277\" style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"https:\/\/dialogos.ca\/wp-content\/uploads\/2012\/08\/La-Conchita.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-1277\" class=\"size-medium wp-image-1277\" title=\"La Conchita\" src=\"https:\/\/dialogos.ca\/wp-content\/uploads\/2012\/08\/La-Conchita-300x198.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"198\" srcset=\"https:\/\/dialogos.ca\/wp-content\/uploads\/2012\/08\/La-Conchita-300x198.jpg 300w, https:\/\/dialogos.ca\/wp-content\/uploads\/2012\/08\/La-Conchita.jpg 356w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-1277\" class=\"wp-caption-text\">La capilla en el Parque de la Conchita, Coyoac\u00e1n<\/p><\/div>\n<p>Cuando le pregunt\u00e9 al don Hern\u00e1n por qu\u00e9 no hab\u00eda ninguna placa o monumento recordando la presencia de La Malinche en Coyoac\u00e1n, una sonrisa triste se dibujaba en su rostro. -Porque nadie quiere recordarla, dijo. En los 80s el ayuntamiento puso una fuente con una estatua de Cort\u00e9s y La Malinche y su hijo don Mart\u00edn, salieron los manifestantes a protestar, con pancartas diciendo \u201cFuera Traidora\u201d. Al final, tuvieron que quitar la estatua por las protestas. Nadie en M\u00e9xico quiere a La Malinche.<\/p>\n<p>-No es de extra\u00f1ar que llore entonces, le coment\u00e9.<\/p>\n<p>Cuando estudi\u00e9 los detalles de su historia, me preguntaba si la acusaci\u00f3n de traici\u00f3n fuera justa. La Malinche (o do\u00f1a Marina, como le llama Bernal D\u00edaz de Castillo (1492- c.1580) en su celebrado libro <em>Historia verdadera de la conquista de la Nueva Espa\u00f1a<\/em>), naci\u00f3 en una familia noble de los maya de la pen\u00ednsula de Yucat\u00e1n, que la vendi\u00f3 como esclava despu\u00e9s de la muerte de su padre. Fue por sus or\u00edgenes nobles que hablaba n\u00e1huatl, el idioma oficial del imperio azteca. Los indios de Tabasco donde vivi\u00f3 como esclava hablaban s\u00f3lo maya &#8211; el idioma de un pueblo subyugado. Los tabasque\u00f1os, sin duda en la esperanza de que los espa\u00f1oles los liberaran de la opresi\u00f3n del imperialismo azteca, le regalaron a Cort\u00e9s y su tripulaci\u00f3n varias mujeres esclavas, entre ellas La Malinche. Cuando Cort\u00e9s se dio cuenta de que una de las esclavas hablaba el idioma de los aztecas, la dio el cargo de int\u00e9rprete. Al principio, do\u00f1a Marina traduc\u00eda a trav\u00e9s del sacerdote espa\u00f1ol Ger\u00f3nimo de Aguilar, quien entend\u00eda el idioma maya. Pero su facilidad con las lenguas era tan excepcional que aprendi\u00f3 muy r\u00e1pido el espa\u00f1ol, as\u00ed que muy pronto se convirti\u00f3 en la int\u00e9rprete directa entre Cort\u00e9s y los autoridades aztecas.\u00a0 Evidentemente, sus habilidades con las lenguas no era el \u00fanico aspecto de do\u00f1a Marina que le impresion\u00f3 a Hern\u00e1n Cort\u00e9s, ya que ella le dio un hijo en 1523: Mart\u00edn Cort\u00e9s, quien, como el primer mestizo, se debe reconocer en M\u00e9xico como el padre de la naci\u00f3n que supuestamente celebra sus or\u00edgenes dobles de europeo e indio.<\/p>\n<p>Me parece obvio que La Malinche, siendo esclava, tuvo como \u00fanica opci\u00f3n el obedecer a sus amos, ya fueran ind\u00edgenas o espa\u00f1oles. La alternativa habr\u00eda sido la muerte. Adem\u00e1s, es una conjetura razonable que do\u00f1a Marina quiz\u00e1s ve\u00eda a los espa\u00f1oles de la misma manera como mucha gente ind\u00edgena subyugada por los aztecas: como aliados bienvenidos que les ayudar\u00edan a derrocar un imperio brutal y opresivo. Ojal\u00e1 que hubieran sabido que al derrocarlo, el imperio espa\u00f1ol que lo sustituy\u00f3 ser\u00eda aun m\u00e1s tir\u00e1nico que su antecesor.<\/p>\n<p>La conversi\u00f3n de la Malinche en una figura de desprecio es el resultado de la manipulaci\u00f3n de su imagen durante la guerra de independencia mexicana en el siglo XIX, casi tres siglos despu\u00e9s de su vida. La nueva naci\u00f3n necesitaba una mitolog\u00eda aut\u00f3ctona que rechazara la influencia de Espa\u00f1a. A pesar de que la mayor\u00eda de los independentistas eran criollos (personas de origen espa\u00f1ol nacidas en la Nueva Espa\u00f1a), les conven\u00eda reclamar la cultura ind\u00edgena como suya y la espa\u00f1ola como extranjera. En este contexto, La Malinche se convirti\u00f3 en la imagen por excelencia del traidor por haberse aliado con los espa\u00f1oles contra su propia gente. La realidad hist\u00f3rica de que dicha \u201ccultura ind\u00edgena\u201d de hecho consist\u00eda en muchas culturas distintas era un inconveniente olvidado para alcanzar los fines de cohesi\u00f3n social de la nueva naci\u00f3n.<\/p>\n<p>Dos siglos despu\u00e9s, La Malinche sigue siendo un personaje odioso en la conciencia colectiva del pueblo mexicano. Sin embargo, hay sugerencias de que su imagen sea rescatada de la injusticia que ha sufrido durante doscientos a\u00f1os. En su nueva novela, <em>La Malinche<\/em>, Laura Esquivel le da a la int\u00e9rprete de Cort\u00e9s la oportunidad de contar la historia de la conquista desde su perspectiva, con el resultado de una representaci\u00f3n m\u00e1s compasiva de la mujer m\u00e1s injuriada de la historia mexicana. Pero una imagen tan arraigada como la de la gran traidor no cambiar\u00e1 de la noche a la ma\u00f1ana.<\/p>\n<p>As\u00ed que La Malinche sigue llorando en el parque de La Conchita, ese refugio de tranquilidad a algunos pasos del coraz\u00f3n latente de Coyoac\u00e1n. Sigue llorando por la p\u00e9rdida de su hijo, mi tocayo Mart\u00edn, el padre olvidado de la naci\u00f3n mexicana. Y sigue llorando por la naci\u00f3n que la ha condenado a la infamia por ser no m\u00e1s que una mujer con la maldici\u00f3n de tener dotes para las lenguas.<\/p>\n<p><em>Martin Boyd es traductor, escritor y el director de Di\u00e1logos Intercultural Services.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Martin Boyd En la Cuidad de M\u00e9xico, viv\u00edamos en un departamento sobre la Calle de la Higuera en la colonia de Coyoac\u00e1n, una callecita que corr\u00eda entre el traj\u00edn de la famosa Plaza Hidalgo con su mir\u00edada de vendedores de &hellip; <a href=\"https:\/\/dialogos.ca\/es\/2007\/11\/las-lagrimas-de-la-malinche\/\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2},"jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[7],"tags":[],"class_list":["post-1276","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cultura-y-sociedad"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.8 - 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