{"id":3589,"date":"2015-01-30T20:22:31","date_gmt":"2015-01-30T20:22:31","guid":{"rendered":"https:\/\/dialogos.ca\/?p=3589"},"modified":"2015-01-31T20:45:45","modified_gmt":"2015-01-31T20:45:45","slug":"la-orquidea","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dialogos.ca\/es\/2015\/01\/la-orquidea\/","title":{"rendered":"La orqu\u00eddea"},"content":{"rendered":"<p><strong>Martin Boyd<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/dialogos.ca\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/Orchid.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-3587\" src=\"https:\/\/dialogos.ca\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/Orchid-247x300.jpg\" alt=\"Orchid\" width=\"247\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/dialogos.ca\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/Orchid-247x300.jpg 247w, https:\/\/dialogos.ca\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/Orchid.jpg 370w\" sizes=\"auto, (max-width: 247px) 100vw, 247px\" \/><\/a>La orqu\u00eddea hab\u00eda sido un regalo de la se\u00f1ora Zarowsky como una bienvenida a su nuevo hogar. Ellos no sab\u00edan nada de plantas, pero estaban agradecidos por el regalo y lo pusieron al lado de la puerta principal del peque\u00f1o apartamento de dos habitaciones, que la se\u00f1ora de Ucrania muy amablemente les hab\u00eda arrendado. Lo encontraron durante sus primeros d\u00edas en Toronto, y en el momento en que conocieron a la se\u00f1ora Zarowsky, quien los recibi\u00f3 muy amablemente, y despu\u00e9s de ver lo c\u00f3modo y acogedor que era, supieron que era el lugar ideal para ellos, as\u00ed que firmaron el contrato de arrendamiento enseguida.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>La se\u00f1ora Zarowsky les dio la orqu\u00eddea el d\u00eda en que se mudaron. Ten\u00eda dos tallos y en uno de ellos estaba naciendo una flor amarilla sin mucho color.<\/p>\n<p>\u2014 Va a tener m\u00e1s flores muy pronto\u2014 ella les dijo. \u2014Solo cu\u00eddenla y les florecer\u00e1 m\u00e1s.<\/p>\n<p>En esos primeros d\u00edas sus corazones estaban llenos de esperanza e ilusi\u00f3n por su nueva vida en Canad\u00e1. Era incre\u00edble la manera como todo hab\u00eda sucedido tan r\u00e1pido: dos a\u00f1os atr\u00e1s, no ten\u00edan planes de salir de M\u00e9xico. No conoc\u00edan nada sobre Canad\u00e1 y se lo imaginaban como un pa\u00eds grande y fr\u00edo, cercanoal Polo Norte. Luego lleg\u00f3 el d\u00eda cuando Mar\u00eda recibi\u00f3 una llamada telef\u00f3nica an\u00f3nima. Cuando las llamadas se incrementaron, entendieron que su familia estaba en peligro. Por su hijo de tres a\u00f1os, por su futuro y el de su familia, deb\u00edan salir de M\u00e9xico y empezar una nueva vida en un pa\u00eds donde pudieran vivir en paz.<\/p>\n<p>Un amigo les sugiri\u00f3 Canad\u00e1, les dijo que los canadienses estaban buscando profesionales mexicanos j\u00f3venes. \u00c9l era un ingeniero y ella una periodista, con su experiencia y sus t\u00edtulos era muy probable queel gobierno canadiense les conceder\u00eda la residencia. Y su amigo estaba en lo cierto. En un a\u00f1o su solicitud de residencia fue aprobada, as\u00ed que vendieron y empacaron todo para mudarse a un pa\u00eds que no conoc\u00edan.<\/p>\n<p>Llegaron al final de agosto; el cielo azul y una brisa c\u00e1lida se confabulaban para que todo pareciera como un sue\u00f1o maravilloso. Era verdad, Toronto era una ciudad com\u00fan y corriente,no estaba bendecida por la grandiosa arquitectura o la tradici\u00f3n hist\u00f3rica de M\u00e9xico, pero estaba llena de parques y \u00e1rboles, muchos lugares donde su hijo podr\u00eda jugar, el tr\u00e1fico era ordenado y las calles limpias y tranquilas. Los canadienses tambi\u00e9n eran tranquilos, quiz\u00e1s un poco reservados, pero eran personas amables y relajadas que siempre los trataban con respeto. En esas primeras semanas, parec\u00eda que ellos hab\u00edan llegado a un ed\u00e9n.<\/p>\n<p>En septiembre la flor se marchit\u00f3. En las semanas siguientes, Mar\u00eda la miraba con mucha ansiedad, a la espera de que otra flor reto\u00f1ara. Pero por muchas semanas la planta no era m\u00e1s que un par de tallos verdes, opaca y sin vida. A ella le preocupaba que tal vez la hab\u00eda regado demasiado.<\/p>\n<p>Luego, Jos\u00e9 recibi\u00f3 la evaluaci\u00f3n de sus diplomas de M\u00e9xico. Le informaron que para que estos tuvieran equivalencia en Canad\u00e1, tendr\u00eda que tomar algunos cursos adicionales, los cuales representaban varios a\u00f1os de estudio.<\/p>\n<p>\u2014 \u00a1Eso es rid\u00edculo!\u2014 ella dijo. \u2014T\u00fa eres un ingeniero plenamente calificado, y \u00bfellos te est\u00e1n pidiendo hacer tu carrera de nuevo?<\/p>\n<p>Jos\u00e9 trat\u00f3 de encontrar un trabajo mientras tanto, pero nadie lo contrataba porque no ten\u00eda ninguna experiencia canadiense. La respuestaera que sus quince a\u00f1os de experiencia como ingeniero civil en M\u00e9xico no significaban nada aqu\u00ed.<\/p>\n<p>En noviembre, la orqu\u00eddea estaba todav\u00eda sin flores. La Sra. Zarowsky se hab\u00eda ido a pasar el invierno en la Florida y no regresar\u00eda hasta marzo, lo cual les conven\u00eda, porque si hubiera visto la planta, habr\u00eda pensado que la hab\u00edan descuidado. A Mar\u00eda le preocupaba que esta se iba a morir y le pidi\u00f3 a Jos\u00e9 que la llevara donde el due\u00f1o de la florister\u00eda para preguntarle c\u00f3mo salvarla. Pero \u00e9l estaba muy ocupado buscando trabajo. En diciembre encontr\u00f3 un empleo trabajando en horario nocturno, como asistente en un almac\u00e9n de muebles. No era un gran trabajo, pero le pagaban lo suficiente para cubrir sus estudios y la renta. Mientras tanto, Mar\u00eda cuidaba del ni\u00f1o, iba a clases de ingl\u00e9s avanzado y escrib\u00eda art\u00edculos poco convincentes sobre las alegr\u00edas de la vida en Canad\u00e1 para una revista en M\u00e9xico.<\/p>\n<p>El cielo azul se volvi\u00f3 gris y la amable calidez en frialdad. Se sent\u00edan impotentes y solos. Trataron de hacer nuevas amistades, pero todo el mundo parec\u00eda tan distante. A medida que la Navidad se acercaba y el fr\u00edo se hac\u00eda m\u00e1s intenso, Mar\u00eda empez\u00f3 a so\u00f1ar que estaba en su casa en M\u00e9xico, rodeada de su familia y amigos. Una madrugada se despert\u00f3 de repente de uno de estos sue\u00f1os y vio por la ventana que estaba nevando. Cuando vio los copos blancos cayendo en silencio del cielo oscuro y gris, contuvo unas ganas inmensas de llorar.<\/p>\n<p>En cambio su hijo estaba encantado con el invierno canadiense. En la ma\u00f1ana de la Nochebuena corri\u00f3 afuera a jugar en la nieve. Mar\u00eda se apresur\u00f3 tras de \u00e9l y se resbal\u00f3 en la nieve, cay\u00e9ndose y d\u00e1ndose un fuerte golpe en la espalda. En ese momento no pudo contener m\u00e1s las l\u00e1grimas y empez\u00f3 a llorar sin consuelo. Su peque\u00f1o hijo se le acerc\u00f3 y la mir\u00f3 con una expresi\u00f3n asustada. \u00c9l nunca hab\u00eda visto llorar a su madre. Entonces, su esposo sali\u00f3 de la casa, la tom\u00f3 de la mano y la ayud\u00f3 a entrar. Mar\u00eda se recost\u00f3 en el sof\u00e1 de la sala.<\/p>\n<p>\u2014Yo no puedo aguantar m\u00e1s esto, Jos\u00e9, \u2014 dijo ella. \u2014 \u00bfQu\u00e9 estamos haciendo aqu\u00ed? Estoy cansada de este lugar, del fr\u00edo de su clima y de su gente\u2026\u2014. Y empez\u00f3 a llorar de nuevo.<\/p>\n<p>Jos\u00e9 suspir\u00f3 hondo.<\/p>\n<p>\u2014Tal vez deber\u00edamos regresarnos a M\u00e9xico.<\/p>\n<p>\u2014 \u00bfPero c\u00f3mo? Vendimos todo lo que ten\u00edamos en M\u00e9xico. Gastamos nuestros ahorros para venirnos aqu\u00ed. \u00bfQu\u00e9 vamos a hacer?<\/p>\n<p>Jos\u00e9 no respondi\u00f3 nada. Mar\u00eda dej\u00f3 de mirarlo y vio hacia donde estaba la orqu\u00eddea marchit\u00e1ndose cerca de la puerta.<\/p>\n<p>\u2014Por favor\u2014, dijo ella, \u2014saca esa planta de aqu\u00ed. \u00a1Solo ll\u00e9vatela! No soporto verla m\u00e1s.<\/p>\n<p>Jos\u00e9 se puso de pie y camin\u00f3 hacia la planta. Toc\u00f3 uno de sus tallos delgados. Luego mir\u00f3 a donde estaba su hijo asom\u00e1ndose cauteloso desde la puerta.<\/p>\n<p>\u2014Ven, Chucho\u2014 le dijo, \u2014vamos a caminar.<\/p>\n<p>Tom\u00f3 la planta en un brazo y tom\u00f3 a su hijo de la mano. Caminaron de prisa por la calle congelada hasta la florister\u00eda de la esquina.<\/p>\n<p>El due\u00f1o de la florister\u00eda era un chino de baja estatura con una sonrisa contagiosa. Cuando Jos\u00e9 y su hijo entraron estaba podando un peque\u00f1o arbusto al lado de la caja registradora.<\/p>\n<p>\u2014Buenos d\u00edas\u2014 Jos\u00e9 lo salud\u00f3. Poniendo la orqu\u00eddea con cuidado en la mesa donde estaba la registradora.<\/p>\n<p>\u2014Necesitamos su ayuda. Esta orqu\u00eddea no ha tenido ni una sola flor en tres meses. \u00bfQu\u00e9 es lo que estamos haciendo mal?<\/p>\n<p>El due\u00f1o de la florister\u00eda observ\u00f3 la orqu\u00eddea con atenci\u00f3n. La examin\u00f3 de cerca y por un momento su expresi\u00f3n se torn\u00f3 seria. Meti\u00f3 un dedo en la tierra y le pregunt\u00f3 a Jos\u00e9:<\/p>\n<p>\u2014 \u00bfLa han regado mucho?<\/p>\n<p>\u2014No mucho\u2014 Jos\u00e9 respondi\u00f3. \u2014 Nos dijeron que necesitaba poca agua.<\/p>\n<p>El due\u00f1o de la florister\u00eda estudi\u00f3 la planta un poco m\u00e1s y luego mir\u00f3 a Jos\u00e9.<\/p>\n<p>\u2014Est\u00e1 bien\u2014 dijo.<\/p>\n<p>\u2014Entonces\u2026 \u00bfpor qu\u00e9 no tiene flores?<\/p>\n<p>\u2014Las orqu\u00eddeas son plantas delicadas. Ri\u00e9guela solo una vez por semana. Mant\u00e9ngala cerca de la luz, pero lejos de la luz directa del sol. Eso es todo.<\/p>\n<p>\u2014Es lo que hemos estado haciendo. \u00bfNo hay algo m\u00e1s qu\u00e9 podamos hacer por ella?<\/p>\n<p>El due\u00f1o sonri\u00f3 por un instante sin decir una palabra. Luego dijo:<\/p>\n<p>\u2014Tengan paciencia.<\/p>\n<p>Jos\u00e9 mir\u00f3 alrededor de la florister\u00eda. Era un lugar amplio y claro, colmado con los olores fragantes de las plantas.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfHa vivido usted en Toronto por mucho tiempo? \u2014pregunt\u00f3.<\/p>\n<p>El due\u00f1o respondi\u00f3:<\/p>\n<p>\u2014Veinticuatro a\u00f1os.<\/p>\n<p>\u2014 \u00a1Caray! Eso s\u00ed es mucho tiempo\u2014 dijo Jos\u00e9, mirando de nuevo al anciano. \u2014De modo que a usted le gusta aqu\u00ed.<\/p>\n<p>El due\u00f1o puso su atenci\u00f3n de nuevo en el arbusto que hab\u00eda estado podando antes.<\/p>\n<p>\u2014Fue duro al comienzo\u2014 dijo. \u2014\u00a1Aqu\u00ed el invierno es tan fr\u00edo! Yo me preguntaba, \u00bfc\u00f3mo sobreviven las plantas en el invierno aqu\u00ed? Pero ellas s\u00ed sobreviven. Y la primavera siempre llega. La primavera es hermosa aqu\u00ed.<\/p>\n<p>\u2014Yo no podr\u00eda saberlo\u2014 dijo Jos\u00e9. \u2014 Llevamos aqu\u00ed solo cuatro meses.<\/p>\n<p>El due\u00f1o de la florister\u00eda levant\u00f3 sus cejas.<\/p>\n<p>\u2014Esp\u00e9rese hasta la primavera\u2014 dijo. Mir\u00f3 a Chucho y le sonri\u00f3. El peque\u00f1o le sonri\u00f3 tambi\u00e9n. Para \u00e9l la florister\u00eda era el reino m\u00e1gico de las flores y el due\u00f1o era el sabio anciano rey de ese reino.<\/p>\n<p>Regresaron a la casa. Cuando entraron, Jos\u00e9 regres\u00f3 la planta a su lugar al lado de la puerta principal. Mar\u00eda estaba parada en medio de la sala con una expresi\u00f3n distra\u00edda. Ya se hab\u00eda tranquilizado. Pero en su cara se notaba la huella de las l\u00e1grimas.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 pas\u00f3? \u2014 le pregunt\u00f3 a Jos\u00e9.<\/p>\n<p>\u2014Fuimos a la florister\u00eda\u2014 respondi\u00f3 \u00e9l.<\/p>\n<p>Ella se limpi\u00f3 la cara con el dorso de su mano.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY?<\/p>\n<p>Jos\u00e9 se volvi\u00f3 hacia ella.<\/p>\n<p>\u2014El dijo que est\u00e1 bien. Que tengamos paciencia.<\/p>\n<p>Chucho, quien hab\u00eda estado intranquilo parado en la puerta, de repente corri\u00f3 hacia su madre y se abraz\u00f3 a sus piernas.<\/p>\n<p>\u2014Mam\u00e1\u2014 dijo.<\/p>\n<p>Mar\u00eda le dio unas palmaditas en su cabeza.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 te pasa, mi amor?<\/p>\n<p>\u2014Cuando yo sea grande, quiero ser due\u00f1o de una florister\u00eda.<\/p>\n<p>\u2014Bueno, entonces t\u00fa podr\u00e1s cuidar de la orqu\u00eddea\u2014 dijo ella con una sonrisa.<\/p>\n<p>Al comienzo del nuevo a\u00f1o, como preludio a la gloriosa primavera canadiense, en la orqu\u00eddea se abrieron tres luminosas flores amarillas.<\/p>\n<p><em>Traducido por Luisa Saavedra<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Martin Boyd La orqu\u00eddea hab\u00eda sido un regalo de la se\u00f1ora Zarowsky como una bienvenida a su nuevo hogar. 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