{"id":3935,"date":"2015-09-25T02:59:46","date_gmt":"2015-09-25T02:59:46","guid":{"rendered":"https:\/\/dialogos.ca\/?p=3935"},"modified":"2026-04-03T22:25:16","modified_gmt":"2026-04-03T22:25:16","slug":"la-miseria-y-el-esplendor-de-la-traduccion-v-el-esplendor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dialogos.ca\/es\/2015\/09\/la-miseria-y-el-esplendor-de-la-traduccion-v-el-esplendor\/","title":{"rendered":"La miseria y el esplendor de la traducci\u00f3n V: El esplendor"},"content":{"rendered":"<p><strong>Jos\u00e9 Ortega y Gasset <\/strong><\/p>\n<p><em>En \u00e9sta, la quinta parte de su ensayo sobre la traducci\u00f3n, Ortega y Gasset define la traducci\u00f3n como medio de acceder a las perspectivas ajenas de la experiencia humana. As\u00ed, se considera la traducci\u00f3n como elemento indispensable del proyecto humanista de desarrollar nuestro entendimiento de lo que significa ser humano, proyecto que solo puede lograr su fin aprendiendo sobre vidas humanas fundamentalmente distintas de las nuestras. En este sentido, el fil\u00f3sofo espa\u00f1ol defiende un estilo de traducir que pone de relieve las peculiaridades de la cultura de fuente en el texto meta: un m\u00e9todo que se suele identificar en la teor\u00eda contempor\u00e1nea de la traducci\u00f3n con el concepto de la \u201cextranjerizaci\u00f3n\u201d de Lawrence Venuti.<\/em><\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>La hora avanza \u2014dije al gran ling\u00fcista, y esta reuni\u00f3n tiene que dispersarse. Pero yo no quisiera renunciar a saber lo que usted piensa sobre la faena de traducir.<\/p>\n<p>\u2014Pienso como usted \u2014repuso\u2014: pienso que es muy dif\u00edcil, que es improbable, pero que, por lo mismo, tiene gran sentido. Es m\u00e1s: creo que ahora llegamos por vez primera a poder intentarla en grande y a fondo. Conviene advertir, de todos modos, que lo esencial sobre el asunto fue dicho hace m\u00e1s de un siglo por el dulce te\u00f3logo Schleiermacher, en su ensayo Sobre los diferentes m\u00e9todos de traducir. Seg\u00fan \u00e9l, la versi\u00f3n es un movimiento que puede intentarse en dos direcciones opuestas: o se trae el autor al lenguaje del lector o se lleva el lector al lenguaje del autor. En el primer caso, traducimos en un sentido impropio de la palabra: hacemos, en rigor, una imitaci\u00f3n o una par\u00e1frasis del texto original. S\u00f3lo cuando arrancamos al lector de sus h\u00e1bitos ling\u00fc\u00edsticos y le obligamos a moverse dentro de los del autor, hay propiamente traducci\u00f3n. Hasta ahora casi no se han hecho m\u00e1s que pseudotraducciones.<\/p>\n<p>Partiendo de esto, yo me atrever\u00eda a formular ciertos principios que definir\u00edan la nueva empresa de traducir a que m\u00e1s que nunca, y por razones que luego, si hay tiempo, dir\u00e9, es preciso dedicarse.<\/p>\n<p>Y hay que comenzar por corregir en su base misma la idea de lo que puede y debe ser una traducci\u00f3n. \u00bfSe entiende \u00e9sta como una manipulaci\u00f3n m\u00e1gica en virtud de la cual la obra escrita en un idioma surge s\u00fabitamente en otro? Entonces estamos perdidos. Porque esa transustanciaci\u00f3n es imposible. La traducci\u00f3n no es un doble del texto original; no es, no debe querer ser la obra misma con l\u00e9xico distinto. Yo dir\u00eda: la traducci\u00f3n ni siquiera pertenece al mismo g\u00e9nero literario que lo traducido. Convendr\u00eda recalcar esto y afirmar que la traducci\u00f3n es un g\u00e9nero literario aparte, distinto de los dem\u00e1s, con sus normas y finalidades propias. Por la sencilla raz\u00f3n de que la traducci\u00f3n no es la obra, sino un camino hacia la obra. Si \u00e9sta es una obra po\u00e9tica, la traducci\u00f3n no lo es, sino m\u00e1s bien un aparato, un artificio t\u00e9cnico que nos acerca a aqu\u00e9lla sin pretender jam\u00e1s repetirla o sustituirla.<\/p>\n<p>Refir\u00e1monos, a fin de evitar confusiones, al g\u00e9nero de versi\u00f3n que m\u00e1s nos importar\u00eda, que, a mi juicio, urge m\u00e1s: la de los griegos y latinos. Han perdido \u00e9stos para nosotros el car\u00e1cter de modelos. Acaso sea uno de los s\u00edntomas m\u00e1s extra\u00f1os y m\u00e1s graves de nuestro tiempo que vivimos sin modelos, que se nos ha atrofiado la facultad de percibir algo como modelo. En el caso de griegos y latinos, tal vez resulta fecunda nuestra presente irreverencia, porque al morir como normas y pautas, renacen ante nosotros como el \u00fanico caso de humanidad radicalmente distinta de la nuestra, en la cual \u2014merced a lo mucho de ellos que se ha conservado\u2014 podemos penetrar. Grecia y Roma son el \u00fanico viaje absoluto en el tiempo que podemos hacer. Y este g\u00e9nero de excursiones son lo m\u00e1s importante que hoy se puede intentar para la educaci\u00f3n del hombre occidental. Dos siglos de pedagog\u00eda matem\u00e1tica, f\u00edsica y biol\u00f3gica, han demostrado por sus efectos que no bastan estas disciplinas para desbarbarizar al hombre.<\/p>\n<p>La educaci\u00f3n fisicomatem\u00e1tica tiene que ser integrada por una aut\u00e9ntica educaci\u00f3n hist\u00f3rica, la cual no consiste en saber listas de reyes y descripciones de batallas o estad\u00edsticas de precios y jornales en este o el otro siglo, sino que requiere&#8230; un viaje al extranjero, al absoluto extranjero, que es otro tiempo muy remoto y otra civilizaci\u00f3n muy distinta.<\/p>\n<p>Frente a las ciencias naturales tienen hoy que renacer las \u00abhumanidades\u00bb, si bien con signo diverso del que siempre tuvieron. Necesitamos acercarnos de nuevo al griego y al romano, no en cuanto modelos, sino, al contrario, en cuanto ejemplares errores. Porque el hombre es una entidad hist\u00f3rica y toda realidad hist\u00f3rica \u2014por tanto, no definitiva\u2014 es, por lo pronto, un error. Adquirir conciencia hist\u00f3rica de s\u00ed mismo y aprender a verse como un error, son una misma cosa. Y como eso \u2014ser siempre, por lo pronto y relativamente, un error\u2014 es la verdad del hombre, s\u00f3lo la conciencia hist\u00f3rica puede ponerle en su verdad y salvarle. Pero es vano pretender que el hombre actual, sin m\u00e1s que mirarse a s\u00ed mismo, se descubra como error. No hay m\u00e1s remedio que educar su \u00f3ptica para la verdad humana, para el aut\u00e9ntico \u00abhumanismo\u00bb, haci\u00e9ndole ver bien de cerca el error que fueron los otros y, sobre todo, el error que fueron los mejores. De aqu\u00ed que me obsesione, desde hace muchos a\u00f1os, esta idea de que es preciso rehabilitar para la lectura toda la antig\u00fcedad grecorromana \u2014y para ello es inexcusable una gigantesca faena de nueva traducci\u00f3n. Porque ahora no se tratar\u00eda de verter a nuestros idiomas del d\u00eda las obras que valieron como modelos en su g\u00e9nero, sino todas, indiferentemente. Nos interesan, nos importan \u2014repito\u2014 como errores, no como maestros. No tenemos apenas qu\u00e9 aprender de ellos por lo que dijeron, pensaron, cantaron, sino simplemente porque fueron, porque existieron, porque, pobres hombres como nosotros, bracearon desesperadamente como nosotros en el perenne naufragio del vivir.<\/p>\n<p>De aqu\u00ed que importe orientar las traducciones cl\u00e1sicas en este sentido. Porque si antes dije que es imposible la repetici\u00f3n de una obra y que la traducci\u00f3n es s\u00f3lo un aparato que nos lleva a ella, se colige que caben de un mismo texto diversas traducciones. Es imposible, por lo menos lo es casi siempre, acercarnos a la vez a todas las dimensiones del texto original. Si queremos dar una idea de sus calidades est\u00e9ticas, tendremos que renunciar a casi toda la materia del texto para transcribir sus gracias formales. Por eso ser\u00e1 preciso repartirse el trabajo y hacer de una misma obra traducciones divergentes seg\u00fan las aristas de ella que queramos traducir con precisi\u00f3n. Mas, en general, sobresale tanto el inter\u00e9s de aquellos textos, en cuanto s\u00edntomas de la vida antigua, que puede prescindirse de sus otras calidades sin p\u00e9rdida seria.<\/p>\n<p>Cuando se compara con el texto una traducci\u00f3n de Plat\u00f3n, aun la m\u00e1s reciente, sorprende e irrita, no que las voluptuosidades del estilo plat\u00f3nico se hayan volatilizado al ser vertidas, sino que se pierdan las tres cuartas partes de las cosas, de las cosas mismas que act\u00faan en las frases del fil\u00f3sofo y con que \u00e9ste, en su viviente pensar, tropieza, que insin\u00faa o acaricia al paso. Por eso, no como suele creerse por la amputaci\u00f3n de su belleza, interesa tan poco al lector actual. \u00bfC\u00f3mo va a interesar si han vaciado el texto antes y han dejado s\u00f3lo un tenue perfil sin grosor ni temblores? Y esto que digo no es, conste, mera suposici\u00f3n. Es un hecho bien notorio que s\u00f3lo una traducci\u00f3n plat\u00f3nica ha sido de verdad f\u00e9rtil. Y esta traducci\u00f3n es precisamente la de Schleiermacher y lo fue precisamente porque, con deliberado designio, renunci\u00f3 a hacer una traducci\u00f3n bonita, y quiso, en una primera aproximaci\u00f3n, hacer lo que voy diciendo. Esta famosa versi\u00f3n ha sido de gran servicio, inclusive para los fil\u00f3logos. Porque es falso creer que este g\u00e9nero de trabajos sirve s\u00f3lo a los que ignoran el griego y el lat\u00edn.<\/p>\n<p>Imagino, pues, una forma de traducci\u00f3n que sea fea, como lo es siempre la ciencia, que no pretenda garbo literario, que no sea f\u00e1cil de leer, pero s\u00ed que sea muy clara, aunque esta claridad reclame gran copia de notas al pie de la p\u00e1gina. Es preciso que el lector sepa de antemano que al leer una traducci\u00f3n no va a leer un libro literariamente bello, sino que va a usar un aparato bastante enojoso, pero que le va a hacer de verdad transmigrar dentro del pobre hombre Plat\u00f3n que hace veinticuatro siglos se esforz\u00f3 a su modo por sostenerse sobre el haz de la vida.<\/p>\n<p>Los hombres de otros tiempos hab\u00edan menester de los antiguos en un sentido pragm\u00e1tico. Necesitaban aprender de ellos muchas cosas para utilizarlas con plena actualidad. Se comprende que entonces la traducci\u00f3n intentase modernizar el texto antiguo, asimilarlo al presente. Pero nuestra conveniencia es la contraria. Necesitamos de ellos precisamente en cuanto son dis\u00edmiles de nosotros, y la traducci\u00f3n debe subrayar su car\u00e1cter ex\u00f3tico y distante, haci\u00e9ndolo como tal inteligible.<\/p>\n<p>No comprendo c\u00f3mo cada fil\u00f3logo no se considera obligado a dejar traducida en esta forma alguna obra antigua. En general, todo escritor deber\u00eda no menospreciar la ocupaci\u00f3n de traducir y complementar su obra personal con alguna versi\u00f3n de lo antiguo, medio o contempor\u00e1neo. Es preciso renovar el prestigio de esta labor y encarecerla como un trabajo intelectual de primer orden. Si se hiciese as\u00ed, llegar\u00eda a convertirse el traducir en una disciplina sui g\u00e9neris que cultivada con continuidad, segregar\u00eda una t\u00e9cnica propia que aumentar\u00eda fabulosamente nuestra red de v\u00edas inteligentes.<\/p>\n<p>Pues si me he fijado especialmente en las versiones del griego y el lat\u00edn, ha sido s\u00f3lo porque en ese caso la cuesti\u00f3n general se hace m\u00e1s patente. Pero en una u otra medida, los t\u00e9rminos del asunto son los mismos referidos a cualquiera otra \u00e9poca o pueblo. Lo decisivo es que, al traducir, procuremos salir de nuestra lengua a las ajenas y no al rev\u00e9s, que es lo que suele hacerse. A veces, sobre todo trat\u00e1ndose de autores contempor\u00e1neos, ser\u00e1 posible que la versi\u00f3n tenga, adem\u00e1s de sus virtudes como traducci\u00f3n, cierto valor est\u00e9tico. Entonces ser\u00e1 miel sobre hojuelas \u2014como dicen ustedes los espa\u00f1oles, probablemente sin tener idea de lo que son hojuelas.<\/p>\n<p>\u2014Le oigo con mucho placer \u2014dije yo para concluir\u2014. Es cosa clara que el p\u00fablico de un pa\u00eds no agradece una traducci\u00f3n hecha en el estilo de su propia lengua. Para esto tiene de sobra con la producci\u00f3n de los autores ind\u00edgenas. Lo que agradece es lo inverso: que llevando al extremo de lo inteligible las posibilidades de su lengua transparezcan en ella los modos de hablar propios al autor traducido. Las versiones al alem\u00e1n de mis libros son un buen ejemplo de esto. En pocos a\u00f1os se han hecho m\u00e1s de quince ediciones. El caso ser\u00eda inconcebible si no se atribuye en sus cuatro quintas partes al acierto de la traducci\u00f3n. Y es que mi traductora ha forzado hasta el l\u00edmite la tolerancia gramatical del lenguaje alem\u00e1n para transcribir precisamente lo que no es alem\u00e1n en mi modo de decir. De esta manera el lector se encuentra sin esfuerzo haciendo gestos mentales que son los espa\u00f1oles. Descansa as\u00ed un poco de s\u00ed mismo y le divierte encontrarse un rato siendo otro.<\/p>\n<p>Pero esto es muy dif\u00edcil de hacer en la lengua francesa. Yo siento que mis \u00faltimas palabras en esta reuni\u00f3n sean involuntariamente agresivas, pero el tema de que hablamos las impone. Son \u00e9stas: de todas las lenguas europeas, la que menos facilita la faena de traducir es la francesa&#8230;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jos\u00e9 Ortega y Gasset En \u00e9sta, la quinta parte de su ensayo sobre la traducci\u00f3n, Ortega y Gasset define la traducci\u00f3n como medio de acceder a las perspectivas ajenas de la experiencia humana. As\u00ed, se considera la traducci\u00f3n como elemento &hellip; <a href=\"https:\/\/dialogos.ca\/es\/2015\/09\/la-miseria-y-el-esplendor-de-la-traduccion-v-el-esplendor\/\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2},"jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[5],"tags":[],"class_list":["post-3935","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-traduccion"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.8 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>La miseria y el esplendor de la traducci\u00f3n V: El esplendor - Di\u00e1logos<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/dialogos.ca\/es\/2015\/09\/la-miseria-y-el-esplendor-de-la-traduccion-v-el-esplendor\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"La miseria y el esplendor de la traducci\u00f3n V: El esplendor - Di\u00e1logos\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Jos\u00e9 Ortega y Gasset En \u00e9sta, la quinta parte de su ensayo sobre la traducci\u00f3n, Ortega y Gasset define la traducci\u00f3n como medio de acceder a las perspectivas ajenas de la experiencia humana. As\u00ed, se considera la traducci\u00f3n como elemento &hellip; Sigue leyendo &rarr;\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/dialogos.ca\/es\/2015\/09\/la-miseria-y-el-esplendor-de-la-traduccion-v-el-esplendor\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Di\u00e1logos\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/DialogosInterculturalServices\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2015-09-25T02:59:46+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2026-04-03T22:25:16+00:00\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"di\u00e1logos\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"di\u00e1logos\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"9 minutes\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/dialogos.ca\\\/es\\\/2015\\\/09\\\/la-miseria-y-el-esplendor-de-la-traduccion-v-el-esplendor\\\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/dialogos.ca\\\/es\\\/2015\\\/09\\\/la-miseria-y-el-esplendor-de-la-traduccion-v-el-esplendor\\\/\"},\"author\":{\"name\":\"di\u00e1logos\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/dialogos.ca\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/ee54b54565eded729000f79f6b337905\"},\"headline\":\"La miseria y el esplendor de la traducci\u00f3n V: El esplendor\",\"datePublished\":\"2015-09-25T02:59:46+00:00\",\"dateModified\":\"2026-04-03T22:25:16+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/dialogos.ca\\\/es\\\/2015\\\/09\\\/la-miseria-y-el-esplendor-de-la-traduccion-v-el-esplendor\\\/\"},\"wordCount\":2113,\"commentCount\":0,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/dialogos.ca\\\/#organization\"},\"articleSection\":[\"Traducci\u00f3n\"],\"inLanguage\":\"es-ES\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/dialogos.ca\\\/es\\\/2015\\\/09\\\/la-miseria-y-el-esplendor-de-la-traduccion-v-el-esplendor\\\/#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/dialogos.ca\\\/es\\\/2015\\\/09\\\/la-miseria-y-el-esplendor-de-la-traduccion-v-el-esplendor\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/dialogos.ca\\\/es\\\/2015\\\/09\\\/la-miseria-y-el-esplendor-de-la-traduccion-v-el-esplendor\\\/\",\"name\":\"La miseria y el esplendor de la traducci\u00f3n V: El esplendor - Di\u00e1logos\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/dialogos.ca\\\/#website\"},\"datePublished\":\"2015-09-25T02:59:46+00:00\",\"dateModified\":\"2026-04-03T22:25:16+00:00\",\"inLanguage\":\"es-ES\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/dialogos.ca\\\/es\\\/2015\\\/09\\\/la-miseria-y-el-esplendor-de-la-traduccion-v-el-esplendor\\\/\"]}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/dialogos.ca\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/dialogos.ca\\\/\",\"name\":\"Di\u00e1logos\",\"description\":\"Intercultural Services\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/dialogos.ca\\\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/dialogos.ca\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es-ES\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/dialogos.ca\\\/#organization\",\"name\":\"Di\u00e1logos Intercultural Services\",\"url\":\"https:\\\/\\\/dialogos.ca\\\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es-ES\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/dialogos.ca\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/dialogos.ca\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2016\\\/12\\\/Dialogos.png\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/dialogos.ca\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2016\\\/12\\\/Dialogos.png\",\"width\":340,\"height\":95,\"caption\":\"Di\u00e1logos Intercultural Services\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/dialogos.ca\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\"},\"sameAs\":[\"https:\\\/\\\/www.facebook.com\\\/DialogosInterculturalServices\",\"https:\\\/\\\/x.com\\\/DialogosTrans\",\"https:\\\/\\\/ca.linkedin.com\\\/pub\\\/martin-boyd\\\/3\\\/b7a\\\/b94\"]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/dialogos.ca\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/ee54b54565eded729000f79f6b337905\",\"name\":\"di\u00e1logos\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es-ES\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/b42a850ae7c35001147ce2c98fa9d77a882fbc4ca6f30fd5b8b36f32dc1dec56?s=96&d=mm&r=g\",\"url\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/b42a850ae7c35001147ce2c98fa9d77a882fbc4ca6f30fd5b8b36f32dc1dec56?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/b42a850ae7c35001147ce2c98fa9d77a882fbc4ca6f30fd5b8b36f32dc1dec56?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"di\u00e1logos\"}}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"La miseria y el esplendor de la traducci\u00f3n V: El esplendor - Di\u00e1logos","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/dialogos.ca\/es\/2015\/09\/la-miseria-y-el-esplendor-de-la-traduccion-v-el-esplendor\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"La miseria y el esplendor de la traducci\u00f3n V: El esplendor - Di\u00e1logos","og_description":"Jos\u00e9 Ortega y Gasset En \u00e9sta, la quinta parte de su ensayo sobre la traducci\u00f3n, Ortega y Gasset define la traducci\u00f3n como medio de acceder a las perspectivas ajenas de la experiencia humana. As\u00ed, se considera la traducci\u00f3n como elemento &hellip; Sigue leyendo &rarr;","og_url":"https:\/\/dialogos.ca\/es\/2015\/09\/la-miseria-y-el-esplendor-de-la-traduccion-v-el-esplendor\/","og_site_name":"Di\u00e1logos","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/DialogosInterculturalServices","article_published_time":"2015-09-25T02:59:46+00:00","article_modified_time":"2026-04-03T22:25:16+00:00","author":"di\u00e1logos","twitter_misc":{"Escrito por":"di\u00e1logos","Tiempo de lectura":"9 minutes"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/dialogos.ca\/es\/2015\/09\/la-miseria-y-el-esplendor-de-la-traduccion-v-el-esplendor\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/dialogos.ca\/es\/2015\/09\/la-miseria-y-el-esplendor-de-la-traduccion-v-el-esplendor\/"},"author":{"name":"di\u00e1logos","@id":"https:\/\/dialogos.ca\/#\/schema\/person\/ee54b54565eded729000f79f6b337905"},"headline":"La miseria y el esplendor de la traducci\u00f3n V: El esplendor","datePublished":"2015-09-25T02:59:46+00:00","dateModified":"2026-04-03T22:25:16+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/dialogos.ca\/es\/2015\/09\/la-miseria-y-el-esplendor-de-la-traduccion-v-el-esplendor\/"},"wordCount":2113,"commentCount":0,"publisher":{"@id":"https:\/\/dialogos.ca\/#organization"},"articleSection":["Traducci\u00f3n"],"inLanguage":"es-ES","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["https:\/\/dialogos.ca\/es\/2015\/09\/la-miseria-y-el-esplendor-de-la-traduccion-v-el-esplendor\/#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/dialogos.ca\/es\/2015\/09\/la-miseria-y-el-esplendor-de-la-traduccion-v-el-esplendor\/","url":"https:\/\/dialogos.ca\/es\/2015\/09\/la-miseria-y-el-esplendor-de-la-traduccion-v-el-esplendor\/","name":"La miseria y el esplendor de la traducci\u00f3n V: El esplendor - Di\u00e1logos","isPartOf":{"@id":"https:\/\/dialogos.ca\/#website"},"datePublished":"2015-09-25T02:59:46+00:00","dateModified":"2026-04-03T22:25:16+00:00","inLanguage":"es-ES","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/dialogos.ca\/es\/2015\/09\/la-miseria-y-el-esplendor-de-la-traduccion-v-el-esplendor\/"]}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/dialogos.ca\/#website","url":"https:\/\/dialogos.ca\/","name":"Di\u00e1logos","description":"Intercultural Services","publisher":{"@id":"https:\/\/dialogos.ca\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/dialogos.ca\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es-ES"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/dialogos.ca\/#organization","name":"Di\u00e1logos Intercultural Services","url":"https:\/\/dialogos.ca\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es-ES","@id":"https:\/\/dialogos.ca\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/dialogos.ca\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/Dialogos.png","contentUrl":"https:\/\/dialogos.ca\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/Dialogos.png","width":340,"height":95,"caption":"Di\u00e1logos Intercultural Services"},"image":{"@id":"https:\/\/dialogos.ca\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/DialogosInterculturalServices","https:\/\/x.com\/DialogosTrans","https:\/\/ca.linkedin.com\/pub\/martin-boyd\/3\/b7a\/b94"]},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/dialogos.ca\/#\/schema\/person\/ee54b54565eded729000f79f6b337905","name":"di\u00e1logos","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es-ES","@id":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/b42a850ae7c35001147ce2c98fa9d77a882fbc4ca6f30fd5b8b36f32dc1dec56?s=96&d=mm&r=g","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/b42a850ae7c35001147ce2c98fa9d77a882fbc4ca6f30fd5b8b36f32dc1dec56?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/b42a850ae7c35001147ce2c98fa9d77a882fbc4ca6f30fd5b8b36f32dc1dec56?s=96&d=mm&r=g","caption":"di\u00e1logos"}}]}},"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p45YGu-11t","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dialogos.ca\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3935","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dialogos.ca\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dialogos.ca\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dialogos.ca\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dialogos.ca\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3935"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dialogos.ca\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3935\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5591,"href":"https:\/\/dialogos.ca\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3935\/revisions\/5591"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dialogos.ca\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3935"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dialogos.ca\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3935"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dialogos.ca\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3935"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}