Un curso acelerado en la corrección de traducciones

Martin Boyd

ProofreadingAl igual que con todas las formas de redacción profesional,  la corrección de pruebas es un elemento esencial en la traducción, ya que en muchos casos un segundo par de ojos a menudo puede detectar mínimos (o, a veces grandes) errores en el texto traducido que los traductores pueden pasar por alto en su propio trabajo, incluso cuando ellos mismos hayan corregido cuidadosamente su trabajo. Desafortunadamente, la mayoría de las carreras de formación de traductores dedican muy poco tiempo a instruir a los traductores en cómo manejar las tareas de corrección, las cuales podrían terminar siendo una gran parte de su trabajo como traductores autónomos. Es por eso que—basado en mi propia experiencia como traductor, corrector de pruebas y director de proyectos de traducción— he desarrollado una especie de “curso acelerado” en la corrección de traducciones, la cual consiste en las siguientes cuatro reglas sencillas:

  1. No corregir por el mero hecho de corregir. A veces los correctores sienten una especie de obligación implícita de encontrar algún defecto en la traducción, aunque sea solo para justificar sus honorarios como correctores de pruebas, pues, si devuelves una traducción sin ninguna corrección, ¿cómo va a saber el traductor que realmente la corregiste? Este sentimiento, aunque comprensible, debe reprimirse. Sé parco en tus correcciones, limitándote a aquellas donde detectas errores gramaticales o tipológicos o una desviación grave del sentido o el registro del texto de origen. Recuerda que un exceso de correcciones puede retardar el proceso de revisión final, pues entre más cambios haya en la traducción, más tiempo le llevará al revisor final el revisarlos; por lo tanto los cambios innecesarios pueden causar retrasos que podrían haberse evitado.
  2. Recordar que en la traducción, nunca existe una sola “respuesta correcta”. La afirmación “yo nunca lo traduzco así” no es un argumento válido para un cambio al corregir una traducción. Por supuesto, es un lugar común en la traducción que hay muchas maneras distintas de traducir cualquier frase, todas ellas igualmente válidas, pero esto es algo de lo que los traductores a veces nos olvidamos cuando revisamos la traducción de otro traductor. Por ejemplo, en los textos jurídicos el término “Registro Civil” a menudo se traduce literalmente al inglés como “Civil Registry“, una opción apoyada por la amplia información en inglés en la web acerca de esta institución de muchos países de habla española que emplea dicha traducción literal. Por otro lado, algunos traductores argumentan que es más apto usar uno de los términos utilizados en los países de habla inglesa para el tipo de institución que cumple las mismas funciones que cumple un Registro Civil, como “Vital Statistics Office“. Ambas opciones son perfectamente válidas y como correctores de pruebas no es nuestro trabajo imponer nuestra preferencia, a menos que, por supuesto, en un glosario para el proyecto se haya especificado una u otra. Si existen dudas acerca de la validez de un término en particular, se añade un comentario, pero no se cambia a menos que se haya investigado la traducción elegida y se haya determinado que no es apta por alguna razón que se pueda sustentar (que no sea “yo nunca lo traduzco así”).
  3. Verificar las decisiones. Nunca debemos realizar ninguna corrección gramatical o de ortografía de traducción a menos que estemos 100% seguros de que la “corrección” es correcta. Hace poco tuve un caso de un corrector de pruebas que “corrigió” una frase en inglés que llevaba una inversión de sujeto-verbo (por ejemplo, “On the edge of the river sits a quaint little cottage“, la cual sería “corregida” como “On the edge of the river a quaint little cottage sits“), y añadió un comentario regañando al traductor por no haber recordado que “¡los verbos siempre siguen los sujetos en inglés!”. Oh, do they?  ¿Y qué tal las preguntas (como “do they?”, por ejemplo)? Sobra decir que no volví a contratar los servicios de ese corrector de pruebas. Es preocupante que un corrector de pruebas profesional no sepa que en inglés existe toda una serie de casos donde los sujetos y verbos pueden o deben ser invertidos, y más preocupante aún que, al encontrar un caso así, no se le ocurra investigarlo antes de “corregirlo” con una construcción torpe que en realidad no es más correcta que la construcción original del traductor.
  4. Ser diplomáticos. Muchos traductores han trabajado como profesores de idiomas (soy uno de ellos) y al revisar una traducción podemos caer fácilmente en el modo de “maestro”. Sin embargo, es importante recordar al revisar una traducción que el traductor cuyo trabajo estamos revisando no es nuestro alumno, sino nuestro colega o cliente. Como tal, es importante adoptar un tono diplomático en nuestros comentarios, sugerencias y explicaciones de las correcciones que realizamos, y recordar que a los correctores de pruebas no se nos pide que impartamos una lección de redacción en inglés, sino que nos limitemos a detectar errores. En un proyecto que coordiné, un corrector de pruebas se tomó el tiempo de “corregir” el uso de mayúsculas en todos los títulos de un documento muy largo, anotándolo con el comentario: “Por favor, informe al traductor que es la norma en inglés es que todas las palabras en el título lleve la primera letra en mayúscula, a excepción de palabras con tres letras o menos”. Por supuesto, el hecho de que esta breve lección de redacción para el traductor fue errónea -el uso de mayúsculas en los títulos en inglés no se rige por el número de letras que tiene la palabra, sino por su clasificación, como palabra de “contenido” (content words: sustantivos, verbos, adjetivos, adverbios) o palabra de “función” (function words: preposiciones, artículos, etc.)- hizo que fuera aún más aborrecible (una vez más, ¡recuerde verificar sus correcciones!). Pero incluso si la corrección hubiera sido correcta, el tono del comentario era más apropiado para una corrección en un examen de inglés que para una revisión de una traducción profesional.

La corrección de las traducciones de parte de un segundo traductor es una parte muy importante de cualquier proyecto de traducción, pero si no se maneja adecuadamente puede resultar contraproducente, retardando el proceso e incluso provocando tensiones entre los traductores. Dada su importancia para la industria, la corrección de pruebas debe recibir más énfasis en las carreras de traducción de lo que recibe actualmente. Pero mientras tanto, espero que mi pequeño “curso acelerado” sea de ayuda.

1 comentario en “Un curso acelerado en la corrección de traducciones

  1. Buen día.

    Estoy buscando un curso para tener una buena redacción, compresión, puntuación en las traducciones de inglés a español. ¿Dónde lo puedo encontrar?

    Si es posible saber costo, duración e intensidad horaria.

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