Martin Boyd
“They [Mexicans] are bringing drugs. They’re bringing crime. They’re rapists. And some, I assume, are good people.” – Donald Trump, discurso de candidatura, 16 de junio de 2015
Sería justo decir que en los últimos años las relaciones entre México y Estados Unidos han alcanzado uno de sus puntos más bajos de la historia reciente. Con su promesa de construir un muro a lo largo de la frontera entre ambos países, el actual presidente estadounidense hizo de la hostilidad hacia México un pilar de su campaña rumbo a la Casa Blanca en 2016, y dicha hostilidad resultó fundamental para su desconcertante éxito. El estrambótico coro tribal de “Build that Wall!” (“¡Construyan el muro!”), gritado por miles de seguidores de Donald Trump en sus mítines incendiarios de campaña, va de la mano con su lema de campaña “Make America Great Again” en la imaginación colectiva de los trumpistas, para quienes la exclusión y denigración de sus vecinos del sur se encuentra inextricablemente ligada a lo que consideran el rescate del “destino manifiesto” de su país como la nación más poderosa del mundo. El muro fronterizo se ha convertido en el símbolo más tangible de la nación de Trump, una manifestación concreta de la casi patológica necesidad de desprestigiar a México para afirmar la grandeza de Estados Unidos.
Señales que precederán el fin del mundo
Y aquí estás, sacándote el frío de los huesos en este cálido café de la acera, los enormes radiadores ardiendo como hogueras desde lo alto, en cada esquina del techo, y el calor intenso, violento, hace que la piel tiesa de tu rostro se ruborice, y tus dedos, demasiado rígidos para poder agarrar algo, como si millones de años de evolución se hubieran rebobinado, y aquí estás, Hombre de Neanderthal, o algo anterior, una criatura que carece de pulgares oponibles, que carece de la capacidad de agarrar, remueves con desgarbo las monedas sobre la palma de tu mano…
María Enriqueta Camarillo fue poeta, novelista, cuentista y traductora mexicana, y una de las más importantes figuras del modernismo hispanoamericano. En los años después de la Revolución Mexicana, sus libros infantiles llegaron a tener mucha importancia como libros de texto bajo la reforma educativa de José Vasconcelos, y la importancia de su figura se ve reflejada en las varias bibliotecas y escuelas primarias en México que llevan su nombre. También fue reconocida más allá de México, ya que su novela, El secreto ganó en 1923 el premio literario de la Academie Francaise como mejor novela hispana femenina. 




