Cervantes, 400 años después

Isabel Martínez

miguel-de-cervantesHoy se cumplen 400 años de la muerte de Miguel de Cervantes (1547-1616), cuya obra maestra, El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha (1605), se reconoce como la primera novela moderna en el idioma español, una especie de puente entre lo medieval y lo moderno en la evolución de nuestra lengua. En entrevista con la periodista Virginia Bautista, el destacado autor mexicano Ignacio Padilla, especialista en la obra cervantina, afirma que El Quijote fue “el catalizador para el nacimiento del español moderno”.

Sin embargo, Padilla sugiere que “la modernidad de El Quijote no es estrictamente lingüística, sino formal, temática y metafísica”. En la novela su protagonista Don Quijote confronta constantemente el español medieval con el moderno, y el lenguaje “correcto” de la lengua del siglo XVI con el habla “vulgar” de su escudero, Sancho Panza. En este sentido, la gran aportación de El Quijote no es a la lengua en sí, sino a la necesidad de reflexionar sobre la lengua. Más que las formas de la lengua, la gran aportación de Cervantes es a la reflexión metalingüística hacia la modernidad.

En efecto, a diferencia de Shakespeare (1564-1616), quien introduce al inglés unos 1,500 vocablos, las aportaciones léxicas de Cervantes al español son bastante reducidas, sumando a un centenar de palabras. Sin embargo, aclara el especialista, hoy en el habla común en México siguen vigentes algunas palabras que se deben a Cervantes, como “anteojos” o la expresión “luego luego”.

A pesar de su reducida aportación al léxico español, la invitación a reflexionar sobre la lengua que realiza Cervantes en El Quijote, según Padilla, “allana el camino para que surjan los grandes fundadores y enriquecedores de la lengua española tal cual la conocemos hoy en día”. Son los poetas barrocos de España que hacen la verdadera aportación transformadora al español moderno, entre ellos Luis de Góngora (1561-1627), Francisco Quevedo (1580-1645) y Baltasar Gracián (1601-1658), además de la aportación de la gran poetisa mexicana Sor Juana Inés de la Cruz (1651-1695), que representa, según el especialista, “la culminación del Barroco”.

La época barroca marcó el nacimiento del español moderno, la colocación de los cimientos sobre los cuales se construyó el idioma que se habla hoy. “Después de la revolución del Barroco favorecida por Cervantes,” afirma Padilla, “la lengua se va asentando, va aprendiendo a recuperar sus arabismos, sus palabras de origen hebreo, e incorporar las aportaciones de las lenguas nativas americanas y se convierte en un idioma riquísimo”.

Cuatrocientos años tras la muerte del autor de El Quijote, el español es uno de las lenguas más importantes del mundo, con más de 450 millones de hablantes. La riqueza de este idioma le debe mucho a Cervantes, cuya invitación a la autoconciencia lingüística constituye un paso importante en la evolución al español moderno.

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